Mi experiencia en esta clínica ha sido muy negativa. Mi gata acudió con un cuadro grave, con líquido en los pulmones y apenas podía respirar. La veterinaria me indicó que lo mejor era hospitalizarla de inmediato para hacer pruebas y determinar si era neumonía o un tumor, con un coste de unos 600 € para 3 días de hospitalización, indicándome que seguramente sería para más días.
Al no poder financiarlo en ese momento, pedí volver al día siguiente con un conocido para realizar la financiación, pero me negaron esa posibilidad. La respuesta fue que, si no abonaba al instante, la despertarían de la sedación y tendría que llevármela a casa, a pesar de la gravedad de su estado.
Además, la veterinaria llegó a entrar en juicios de valor hacia mí como propietario, presionándome moralmente para que pagara esa cantidad, lo que me pareció totalmente fuera de lugar.
El trato recibido me pareció insensible y basado más en lo económico que en el bienestar de mi animal. Como dueño, esta situación me generó un enorme dolor y frustración, sintiéndome presionado y sin apoyo en un momento crítico.
No recomendaría esta clínica a nadie que espere empatía o soluciones reales en una urgencia veterinaria.
Mi experiencia en esta clínica ha sido muy negativa. Mi gata acudió con un cuadro grave, con líquido en los pulmones y apenas podía respirar. La veterinaria me indicó que lo mejor era hospitalizarla de inmediato para hacer pruebas y determinar si era neumonía o un tumor, con un coste de unos 600 € para 3 días de hospitalización, indicándome que seguramente sería para más días. Al no poder financiarlo en ese momento, pedí volver al día siguiente con un conocido para realizar la financiación, pero me negaron esa posibilidad. La respuesta fue que, si no abonaba al instante, la despertarían de la sedación y tendría que llevármela a casa, a pesar de la gravedad de su estado. Además, la veterinaria llegó a entrar en juicios de valor hacia mí como propietario, presionándome moralmente para que pagara esa cantidad, lo que me pareció totalmente fuera de lugar. El trato recibido me pareció insensible y basado más en lo económico que en el bienestar de mi animal. Como dueño, esta situación me generó un enorme dolor y frustración, sintiéndome presionado y sin apoyo en un momento crítico. No recomendaría esta clínica a nadie que espere empatía o soluciones reales en una urgencia veterinaria.